martes, 15 de septiembre de 2020

“No hago lo que quiero...”


Cuando leemos las escrituras en Romanos 7: 15 el Apóstol Pablo nos dice: "Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien, porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley, que el mal está en mí". En el versículo 24 exclama y se pregunta : "¡Miserable de mí! ¿quien me librará de este cuerpo de muerte?" Pero más adelante nos anima y nos recuerda, en el capitulo 8: 1 ,y nos dice: " Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al espíritu".

Como si nos dijera...pero quédense tranquilos...no desmayen, recuerden...no hay ninguna condenación para los que estamos en Cristo Jesús. El nos librará de éste cuerpo de muerte!.

Cuantas veces terminamos haciendo lo que no queremos, dejamos para la ultimo lo importante,nos enojamos con nosotros mismos, nos culpamos, nos dejamos llevar fácilmente por nuestras debilidades y luego sufrimos las consecuencias, cuantas veces hemos sentido lo que sintió Pablo, cuando las cosas no salen como esperaba, cuando nos decepcionamos,cuando hacemos lo malo, y tropezamos muchas veces, antes de poder levantarnos, antes de entender lo que Dios está haciendo,nos puede llevar días, meses, años y después de muchas caídas, de tantas frustraciones, nos damos cuenta de la poderosas y sabias palabras de Pablo, cuando escribe; en el capitulo 8: 13 de Romanos "porque si vivís conforme a la carne moriréis; más si por el espíritu hacéis morir las obras de la carne viviréis ". He aquí un tesoro, un secreto que no solo salvará vuestras almas sino traerá recompensa,una cosecha abundante, abrirá ríos en la soledad y caminos en el desierto, hay una gratificación y reconfortante sensación de paz cuando hacemos el bien que queremos, y que como bien menciona Pablo, es inviable, inútil, improbable, que lo alcancemos sin el poder del Espíritu Santo, quien nos levantará, nos vivificará, nos guiará hacia el camino correcto, él pondrá el querer como el hacer (Fil 2:13). Es maravilloso no solo entender ésto,sino poder practicarlo, poder experimentarlo, y muchas veces no alcanzamos a palparlo, no porque no lo deseemos, sino porque nuestra carne es débil, nos dejamos llevar fácilmente por patrones, estructuras de conductas que nos han condicionado por años.Hagamos el bien, Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo con todas tus fuerzas (Eclesiastes 9:10);no te dejes vencer por lo malo ( Rom 12:21) no dejes morir la fe que aún tienes, por pequeña que sea, no dejes que muera, El es tu fuente de vida, en el libro de Juan 15:5, nos dice " yo soy la vid, vosotros los pámpanos, el que permanece en mí, y yo en él, éste llevará mucho fruto, porque separados de mí, nada podéis hacer". No hay otra forma, no hay otra manera, no hay atajos, podremos buscar otras formas, otras maneras y atajos pero ¿ a donde llegaríamos?, Recordemos lo que dice Juan "El espíritu es el que da vida; la carne de nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida ( Juan 6:63)". Necesitamos ser sabios, "Porque con estrategia harás la guerra; y la victoria está en la multitud de consejeros"(Pr 24:6). Corre día tras día, a la fuente inagotable de vida, una fuente que nos refresca, nos ayuda, nos renueva, nos guía... "Porque El sabe de que estamos hechos, se acuerda de que somos polvo" ( Salmos 103 :14).

Nunca seremos perfecto, pero alimentar el espíritu puede cambiar tu vida, debes hacer morir aquellas cosas que no te edifican, que te mantienen como esclavo, entender que lograr vencer ciertos hábitos es lograr conquistar otros, que te permitirán acercarte más a los propósitos de Dios, el libro de Zacarías 4:6 nos dice : " No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, dijo el SEÑOR de los ejércitos." . Siempre estaremos enfrentando problemas, conflictos, unos días serán mejores que otros, nos vamos a equivocar, tomaremos malas decisiones, pero eso no es el fin. Mientras alimentemos el espíritu, las posibilidades y los riesgos, hacia el fracaso, la decepción o las caídas, serán muchos menores. En 2 Corintios 4: 8-9 Pablo escribe: "estamos atribulados en todo, más no angustiados; en apuros, más no desesperados; perseguidos, más no desamparados; derribados, pero no destruidos"

Pienso que su celo por Dios, su búsqueda de Dios, y sobre todo su experiencia con Dios, permitieron que Pablo sea trasformado radicalmente.

Podemos tener la confianza que El no nos fallará jamás, podemos y tenemos la decisión cada mañana de levantarnos y buscar las fuerzas en El, el cambio en él, cuando nos sintamos bloqueados, sumergidos 

hasta fascinados en la misma nada, pero las fuerzas no llegan, encontremos en El la oportunidad, la salida,entonces las vendas caerás , podremos ver con claridad, en El encontraremos el entendimiento, la sabiduría, la fuerza, la motivación.

Que tremenda, maravillosa,admirable, mirada tenía Pablo acerca de ésta lucha diaria que atravesamos como hijos de Dios,decía "Hermanos, no digo que yo mismo ya lo haya alcanzado; lo que sí hago es olvidarme de lo que queda atrás y esforzarme por alcanzar lo que está delante"( Fil :3:12).El nos habla de esfuerzo, de poner la mirada en el lugar correcto, sin distracciones.

No dudes, el espíritu santo te llevará por lugares que nunca has caminado,alcanzarás cosas que jamas habías pensado, el espíritu santo te dará descanso, caminarás y no te fatigarás, correrás y no te cansarás, él hace nueva todas las cosas. Decide poner al espíritu santo como prioridad en tu vida, las fuerzas no te faltarán, recibirás los ríos de agua de vida que saltan para vida eterna ( Juan 4:14), habrá días buenos y habrá días malos, pero tú, ya no serás la misma persona, tus raíces serán profundas,no te caerás fácilmente, tus pensamientos se encontraran renovados, tus vendas habrán caído, y el espíritu santo te dará paz (Juan 14:27).

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